(1933-2019)
Nos ha dejado Syd Mead, posiblemente uno de los artistas más revolucionarios y adelantados a su época de cuantos han sido etiquetados como “futuristas visuales” en su sentido conceptual. Sin él, no hubieran sido posibles los mundos visionarios cinematográficos de obras inolvidables como ‘Star Trek’, ‘Blade Runner’, ‘Cortocircuito’, ‘Aliens: el regreso’, ‘TRON’, ‘Elysium’ o ‘Tomorrowland’, entre muchas otras. A Mead le gustaba definir la ciencia ficción como “realidad antes de lo previsto”.
Su perspectiva arquitectónica se definió por una especial sensibilidad a la hora de elaborar estructuras tonales y cromáticas para identificar los niveles de detalle en la composición. Y con ello incluir, a partir de esos espacios, vehículos, arquitectura, personas y escenarios que sirvieran de guía al espectador para determinar una mirada propia sobre su obra.
Para la distopía de Ridley Scott sobra la novela de Phillip K. Dick, ideó una ciudad de Los Ángeles oscura y sucia en la que los niveles de contaminación proponían un inquietante paisaje callejero anárquico. En ese 2019 de ‘Blade Runner’ abundaban estilos arquitectónicos y ominosos vehículos voladores’spinners’ que asumían la importancia futurista ambiental y acústica, una ciudad de mezcolanza racial absorbida por la tecnocultura.
Nacido en 1933 en St. Paul, Minnesota (USA), comenzó como artista conceptual en la industria automovilística para ir desarrollando una técnica artística que ha sido trascendental como influencia en la ciencia ficción, la tecnología real y la creciente disciplina de la construcción del mundo en el que vivimos. Dio forma a grandes campañas visuales para Chrysler, Sony, Mechanix Illustrated y colaboró asiduamente en Playboy. Brad Bird, director de ‘El Robot Gigante’ y la saga de ‘Los Increíbles’ se ha despedido de él con la siguiente frase “Syd Mead. Gracias por imaginar el mañana”. Síntesis de lo que ha significado en el arte y la sociedad que nos rodea.
D.E.P.