(1945-2022)
Ha muerto Betty Davis, pionera audaz y revolucionaria del ‘funk’. Con sólo tres discos en su carrera puso patas arriba el panorama musical convirtiéndose en un referente para gente como Erykah Badu, Macy Gray y Janelle Monáe. También lo fue para Miles Davis, con el que se casó en 1968. Le conoció en el Blue Note cuando apenas contaba con veinte años. Su trabajo como modelo e inquietudes musicales la llevaron a ser una figura importante en la escena de la contracultura de Greenwich Village. Tal fue su impacto en el maestro del jazz, que indujo a variar e innovar su estilo dentro de la fusión psicodélica eléctrica de finales de esa década; sobre todo en clásicos como In A Silent Way y, más notablemente, Bitches Brew.
Ambiciosa e introspectiva, nacida como Betty Mabry, fue una mujer adelantada a su tiempo que coincidió con leyendas como Jimi Hendrix (ella es el eje espiritual del mítico ‘ Bitches Brew’), Sly Stone y Lou Courtney. También compuso y escribió temas legendarios como Uptown (To Harlem) de los Chambers Brothers, tan determinante en el documental Summer of Soul de Questlove. Inolvidables temas como ‘They say I’m different’, ‘Shoo-B-Doop and Cop Him’, ‘Don’t Call Her No Tramp’ y el funk hilarante, duro y profundo de ‘He Was A Big Freak’ no pueden faltar en cualquier ‘playlist’ que se precie.
En aquella época, grabaría su álbum debut homónimo con la banda de su ya ex marido y la producción de Greg Errico que lanzaría con Just Sunshine Records. They Say I’m Different de 1974 y Nasty Gal de 1975 se publicaron seguidamente en el tiempo. No fueron ningún éxito. Sus poderosos temas se perdieron en el fondo de las listas más escuchadas del momento. Más allá del racismo y la misoginia que nunca reconoció tanta grandeza, la artista amplió los límites y las posibilidades musicales de varias vertientes sonoras de los 60 y 70. Canciones como He Was a Big Freak y Don’t Call Her No Tramp demostraron que su ímpetu provocativo y visceral proponían un funky atrevido y nada displicente. Antes de que Jill Scott simulara una felación con el micrófono, Davis ya había explorado toda posibilidad de incitaciones en este aspecto. Su desafío bordeaba la línea entre la autoexpresión y la obscenidad. Algo que también provocó cierta censura y rechazo ante lo que se consideró como vulgaridad.
Exploró audazmente temas tabúes como la sexualidad y el feminismo de la época, con letras controvertidas y desafiantes. Su fascinante estilo cuando actuaba era pura dinamita. Su voz inconfundible voz tenía una crudeza especial y estaba perfilada con una profundidad artística que revolucionó silenciosamente la música. Sin ella, géneros como el R&B, el soul o incluso el hip-hop no hubieran alcanzado su trascendencia e importancia en la historia. Ella abrió una de las puertas de la expresión del black power de los 70, que seguiría con el nacimiento del cine blaxploitation, abanderado bajo el rostro icónico de actrices como Pam Grier, Marlene Clark, Tamara Dobson, Vonetta McGee o Gloria Hendry que encontraron la inspiración de Davis en personajes rebeldes y fuertes, en plena era del amor libre, poniendo sobre la mesa el empoderamiento y la aceptación de la feminidad con rostro de color negro. Pese a esa dimensión creativa y estimulante para otros y que Richard Pryor o Carlos Santana alabaran su figura, su carrera se apagó en 1976. Tal vez por el impacto opositor de la NAACP (Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color) que se asoció con organizaciones religiosas conservadoras que lograron acallar a una mujer afroamericana demasiado segura de sí misma que defendía sin tapujos su sexualidad de una manera tan libre.
Se retiró como una figura de culto y aunque reapareció brevemente en Tokio a mediados de los 80 con una nueva banda, fue algo residual, pues nunca quiso regresar al mundo de la música. Alejada de los focos durante casi cinco décadas murió en soledad y en silencio. Lo que es cierto es que, sin su poderosa figura y talento, es difícil imaginar la ruptura de géneros y legado de Outkast, Prince, Erykah Badu, Rick James, The Roots o incluso los primeros Red Hot Chili Peppers. Tampoco habría sido posible asistir a carreras como las de otras musas como arquetipo de Madonna o Beyonce. Su legado es eterno. Y siempre será recordada como la adorada REINA DEL FUNK.




