Los Chiefs 50 años después y la nueva era de Mahomes
La LIV Super Bowl ofreció de nuevo otro de esos espectáculos deportivos de alto nivel. Un ‘show’ táctico de un deporte tan apasionante como desconocido por estos lares que cada día tiene más adeptos. Ante 66.626 personas, en el Hard Rock Stadium de Miami, en Florida, se vivió otro de esos eventos que no decepcionan al aficionado a la NFL. Un partido de alto nivel que había congregado a los dos mejores equipos de la liga regular. Por un lado, los Kansas City Chiefs se habían plantado en esta final de las finales dejando en la cuneta a los New England Patriots de Tom Brady. Su gran gesta llegó en la semifinal de conferencia, cuando lograron convertirse en el primer equipo de la historia de la liga en remontar una desventaja de 24 puntos antes del descanso a los Houston Texas. Y lo hizo con cinco ‘touchdowns’ consecutivos. Ganar a la sorpresa de la postemporada, los Tennessee Titans, no hizo más que corroborar su etiqueta de favorito una vez alzados como campeones de conferencia de la AFC.
El equipo de Andy Reid regresaba a la Super Bowl por primera vez desde 1970, última ocasión en que obtuvo el Vince Lombardi. Un equipo correoso, liderado por el ‘quarteback’ destinado a escribir una página legendaria en los anales de la NFL: Patrick Mahomes. Hombre al que la franquicia se encomendó, capitaneando una ofensiva letal cuyos números hacían presagiar la fuerza en este aspecto del juego: colocados con 28,2 por partido como quinta ofensiva de la liga en puntos anotados y con 379,2 en promedio como la sexta en yardas totales conseguidas.
Por su parte, los San Francisco 49ers buscaban su sexto título en la historia de la NFL tras derrotar de forma ajustada y emocionante tanto a Los Angeles Rams como a Seattle Seahawks en su consecución del título de la NFC West. La mejor postemporada de su carrera, con 252,5 yardas por encuentro. Un hecho que proponía su candidatura a la Super Bowl, apoyados en la solidez de Jimmy Garoppolo y el ataque terrestre de Raheem Mostert. Un equipo con un tercer ‘down’ muy eficiente y con una defensa impecable que acabó con una efectividad del 53,2 en la ‘end zone’. Ante el ligero favoritismo en las casas de apuestas por los Chiefs, los San Francisco 49ers tenían en su haber una participación casi perfecta en este evento (seis finales, perdiendo sólo una).
Vayamos a un momento concreto del último cuarto de esta LIV Super Bowl: quedaban poco más de ocho minutos para la finalización del partido. Los 49ers habían dejado un primer ‘punt’ y los Chiefs recuperaban el ovoide tras la sensación de que el equipo de San Francisco tenía encarrilado el encuentro. Y entró en juego la maquinaria y la mente privilegiada de Patrick Mahomes. Hasta ese momento había incurrido en dos errores muy serios que podían haberle costado el campeonato a su equipo. Sin embargo, como en las grandes gestas, el ‘head coach’ Andy Reid, confío en su estrategia y la llevó hasta sus últimas consecuencias, sabedor de que su estrella respondería antes las expectativas.
Tyreek Hill recibió abierto buscando el espacio en múltiples ocasiones, incluyendo un pase de 44 yardas que puso a los Chiefs en órbita. Muy cerca del ‘tight end’, a una yarda del ‘end zone’, Damien Williams aprovechó la coyuntura para que Travis Kelce pusiera a los Chiefs a sólo tres puntos de los 49ers (17-20). Fue el momento clave, porque hasta ese instante, los Niners trazaron muy bien su partido llevándolo hasta donde querían para poder llevarse la gran final. Los Chiefs empezaron con cierta aceleración, como estaba previsto.
San Francisco abrió el marcador con un ‘field goal’. El primer ‘touchdown’ cayó para Hansas City y su joven estrella. Mahomes dejó el balón tras quince jugadas y el ‘extra point’ también subió al marcador para el 7-3. Se invirtió el dominio y los Chiefs comenzaron a ver cómo los 49ers retomaron el mando del choque. Primero, frenando a Damien Williams y, segundo, con la aparición acertada del ‘quarterback’ Jimmy Garoppolo en la ejecución de precisos pases y buena disposición en la parrilla verde. Los campeones de la AFC fueron consolidando un juego con un eficaz ‘touchdown’ de Kyle Juszczyk con ‘drive’ después de 15 yardas. Y así llegó el final de la primera parte con un empate a 10-10 en el luminoso.
Comienza el imperio de Patrick Mahomes
El tercer periodo fue un despliegue ofensivo por parte de los de San Francisco, que fue superando la férrea defensa de los de Kansas City. Con un tercer down, Garoppolo, olvidada ya su pretérita faceta como suplente de Brady en los Patriots y, convertido en jugador referencia del equipo finalista, vio cómo su equipo anotaba otro ‘field goal’ desde 42 yardas. Esta vez por parte de Gould. Volvían a ponerse por delante en el marcador. Garoppolo, que hasta entonces llevada 12/12 en pases completados, puso la carne en el asador para que Raheem Mostert completara un nuevo ‘touchdown’ que le ponía de cara una hipotética victoria en esta espectacular Super Bowl (10-20). Máxime, cuando a falta de 12 minutos para la finalización, los 49ers conseguían una segunda intercepción contra Mahomes.
El guión parecía trazado. La moral de los Chiefs sucumbía ante los errores e intercepciones provocadas por la gran superestrella de la noche. Los Chiefs no encontraban soluciones. Y ahí llegó el mencionado punto de inflexión, el mencionado momento clave del partido. El ‘touchdown’ de Kelce resucitó a los Chiefs. Y entonces sí, la figura de Mahomes emergió como el héroe de esta LIV Super Bowl. La presión ahogó el sistema rival. Era el minuto 6:13 y fue el momento en que se revertió el partido. El protagonista de la noche envió pase de anotación de cinco yardas a Williams para ponerse por delante del marcador (24-20) a menos de tres minutos para el final.
Y llegó el momento crucial. Todas las miradas se situaron en el mariscal de campo de los Niners, Garoppolo. La diferencia entre Mahomes y éste fue la clave definitiva. Los de San Francisco perdieron el balón y la Super Bowl inclinó su balanza hacia los Chiefs, que no desaprovecharon la oportunidad y, por medio de Williams, avanzó 38 yardas para poner la guinda del pastel al sueño de la NFL. El 31-20 definitivo. Kansas City Chiefs volvía a lograr el trofeo Vince Lombardi desde que lo hiciera por última vez en enero de 1970. Medio siglo después se coronaron campeones de la Super Bowl. Los del condado de Jackson hicieron buena su mejor arma, la poderosa capacidad de recuperar desventajas viniendo desde atrás. Vino a hacer práctico aquello de que la mejor defensa… es el ataque.
El factor diferencial de esta LIV Super Bowl fue, sin duda alguna, Mahomes. Si bien la franquicia capitalina logró retenerle durante tres cuartos, el ‘quarterback’ se reivindicó como el mejor del mundo en su posición con 286 yardas de pase, 29 de carrera (26/42 para 286 yardas), dos pases de anotación y dos intercepciones, además de atacar nueve veces para esas 29 yardas. Sin olvidar su ‘touchdown’, claro. San Francisco cedió 21 yardas en los últimos 7 minutos del último cuarto y no le sirvió de mucho liderar durante todo el partido las yardas ganadas, pero se vio superado por los Chiefs (397-351) al convertir estos 4/6 en el tercer ‘down’ cuando el partido se volvió trascendental.
Con esta victoria, el veterano Andy Reid alcanzaba su victoria 222 en la historia de la NFL, incluyendo playoffs. Tantos años detrás del sueño finalista vio recompensadas décadas de trabajo. Por el contrario, todas las miradas del fracaso de los 49ers se han centrado en el entrenador jefe de los Niners Kyle Shanahan, que no supo salvaguardar una ventaja más que suficiente para haberse llevado la victoria. La defensa de Kansas City mantuvo a San Francisco sin marcar en los últimos 15 minutos. Los Chiefs se convirtieron en el primer equipo en la historia de la NFL en ganar tres partidos después de ir perdiendo por 10 o más puntos en una sola postemporada. Mahomes también ha pasado a ser el más joven en ganar el MVP del Super Bowl (24 años, 138 días de edad) y es el quinto ‘quarterback’ que ha lanzado 10 o más pases de ‘touchdown’ en una sola postemporada con una depurada técnica del ‘air raid’. Un lujo de Super Bowl que acabó coronando al que ha sido mejor equipo de la NFL.
Los Chiefs fueron el primer equipo en perder una Super Bowl, cuando en 1967 cuando cayeron derrotados por Green Bay. Anoche se resarcieron y Patrick Mahomes se erigió como la nueva leyenda del deporte más seguido en Los Estados Unidos, recogiendo así el testigo de iconos como Tom Brady, Drew Brees, los hermanos Payton y Eli Manning, Aaron Rodgers o Ben Roethlisberge. Su Era y Reinado comenzó ayer. Veremos hasta dónde llega.
El ‘latin power’ del Halftime Show y la otra Super Bowl
Este espectáculo se fundamenta en un rotundo ‘show’ que va más allá de lo deportivo. La LIV Super Bowl congregó a 102 millones de espectadores, un dato que aumenta por primera vez en cinco años. Este el Halftime Show tuvo sabor latino. Miami y el escenario del Hard Rock Stadium eran idóneos para darle esa pátina hispana con la actuación de Jennifer Lopez y Shakira. La colombiana, que cumplía años este mismo día, fue la primera en arrancar el espectáculo al grito de “Hola Miami” con un baile coreografiado entonando algunos de sus ‘hits’ más recordados; ‘Whenever, Wherever’, ‘Waka Waka’, ‘Get Right’, ‘Waiting For Toninght’, ‘No fightin’ y el ‘Hips Don’t Lie’, que levantó todo tipo de comentarios en las redes por el ‘zaghrouta’, un grito con lengua que hace referencia a la danza ‘Son de Negros’, procedente del Carnaval de Barranquilla, de donde es originaria la estrella musical.
El vendaval latino prosiguió con Jennifer López, que inauguró su repertorio con el célebre ‘Jenny from the Block’, ‘Waiting for Tonight’, ‘Love Don’t Cost a Thing’, ‘Mi Gente’ o ‘On the Floor’, con bailarines que movían a la artista en un completo espectáculo de canción y danza. La neoyorquina de origen puertorriqueño dio paso a Emme Muñiz, su hija de once años, que entonó con un coro de niñas ‘Let’s Get Loud’ en una representación visual de sublectura y crítica política, ya que apareció desde una simbólica jaula en acusación directa a la política de inmigración del Gobierno de EE UU. JLo también desplegó un vestido con la bandera de origen de su familia. Algo que muchos americanos confundieron con el emblema sureño. El espectáculo de baile, luz y color integró a ambas artistas compartiendo escenario junto a cantantes de ‘reggeaton’ como J Balvin y Bad Bunny.
Terminaron juntas, con un golpe de cuello que ya forma parte de la historia de este interludio de la Super Bowl y desplegando un fantástico ejemplo del poder diversidad y pluriculturalidad de los latinos en América. Se habló de que ese empoderamiento buscado que quedó diluido por una ciertos (y absurdos) comentarios que apuntaban a la denigración de la mujer debido a los vestidos y movimientos sugerentes de ambas divas. Lo cierto es que ha sido de lo mejor visto en los últimos años. Se diga lo que se diga.
Otra de las sensaciones televisivas de este sarao es, como cada año, los anuncios comerciales que se van emitiendo a lo largo del partido. ‘Spots’ televisivos que han alcanzado cifras multimillonarias llegando hasta los 5,6 millones por los 30 segundos de emisión. Una locura. Su repercusión y calidad no dejan de sorprender y es, por decreto, otro de los atractivos de esta noche mágica. Una agencia española está detrás del promocional de Turkish Airlines ‘Step on Heart’. Y, por supuesto, la noche se llenó de rostros conocidos en comerciales hipertrofiados con presupuestos exorbitados para captar la atención de los telespectadores.
Ellen DeGeneres y Portia de Rossi, con un mundo antes de Alexa, anunciaron Amazon. Los frutos secos Planters con Charlie Sheen y Alex Rodriguez al son de un tema clásico de Mötley Crüe se entremezclaban con los típicos y tradicionales anuncios correspondientes a todo tipo de snacks, bebidas refrescantes y cerveza. Desde Steve Carrell, Lil Jon y Cardi B para Pepsi, el juego de palabras entre el refresco Bubly con Michael Bublé, Bryan Cranston emulando a Jack Nicholson y homenaje a ‘El resplandor’ promocionando MTN Dew y el divertido spot protagonizado por Jessica Parker y Jeff Bridges, el de la cerveza Stella Artois, resucitando a Carrie Bradshaw y “The Dude” Lebowski, respectivamente. Chance the Rapper y Backstreet Boys interpretaron ‘I want it that way’ para Doritos, que también presentó ese western con Sam Elliott y Lil Nas X . O el lujoso agua de marte de SodaStream. Impresionantes esos bloques publicitarios.
Los televisivos Rick y Morty estaban detrás del conspiranoico anuncio de Pringles y Rainn Wilson se volvía loco dentro del mundo ejecutivo de las pizzas Little Caesar. Como viene siendo habitual, todos los de Budweiser son ejemplares en calidad, humor y mensaje. Molly Ringwald y un aguacate para Avocados from Mexico Shopping Network ponía el tono cómico, mientras que Winona Ryder evocaba ‘Fargo’ en Squarespace. Las habituales marcas de automóviles como Jeep, con el de Truck Gladiator o Mercedes saben en qué invertir sus millonadas para esta noche de fútbol americano. Uno de los destacados, el de ese cacahuete que incumple el sueño de un hombre con su abuelo y un Audi eléctrico, extendido a Maisie Williams cantando la canción de ‘Frozen’. O Chris Evans, John Krasinski y Rachel Dratc poniendo rostro al Hyundai que se aparca solo. Y Google, que no falte, con uno dedicado a los veteranos de Guerra, que son más que un número en un dossier.
Mis favoritos en esta noche de diversión, deporte y ocio fueron el del mítico ‘U Can’t Touch This’ de MC Hammer para Cheetos, el lazando por Jeep con Bill Murray, coincidiendo en fecha con ‘El día de la marmota’ en una ofrenda perfecta, el de Michelob Ultra con Jimmy Fallon y John Cena entre rostros conocidos del deporte internacional, en el que destaca Ussain Bolt. Y claro… Jason Momoa para Rocket Morgage. Pero si un anuncio reúne todos los elementos para dejar con la boca abierta es el que se ha marcado Walmart, reuniendo a célebres extraterrestres cinematográficos, personajes de Pixar, Legos… incluso Flash Gordon en la superproducción que se ha marcado. Puro Hollywood.
El cine también aprovecha este mutitudinario escaparate para lanzar los avances de sus estrenos más comerciales. Este año, tanto Sony como Warner (que sólo mostró un pequeño aperitivo de ‘Wonder Woman 1984’), así como plataformas como Netflix o HBO ¿La razón? Se habían negado a pagar ingente cantidad de millones por dejar ver algo de sus película más esperadas. Por eso, Paramount, Disney y Universal, así como Amazon Prime Video si estuvieron presentes en esta velada; ‘Viuda Negra’ y un primer vistazo a la extensión del universo del sello con las series de Marvel Studios para Disney + pusieron los dientes largos a los fans.
‘No time to die’ presentaba la que será la última contribución como 007 por parte de Daniel Craig, al igual que la vuelta de Tom Cruise a ‘Top Gun 2: Maverick’. Franquicias como ‘Minions: The rise of Gru’ o la enésima de ‘Fast & Furious’ (esta vez con Charlize Theron de villana) vieron su hueco en las pantallas de todo el mundo. El trailer final de la adaptación a imagen real de ‘Mulan’ es una de las apuestas más potentes de Disney para la próxima temporada. Muchos deportistas de élite apadrinaron ‘Sonic: La película’ y hubo espacio para ‘Bob Esponja’, ‘Un lugar tranquilo 2’, ‘Free Guy’ o ‘The King’s Man: La Primera Misión’. Toda una vorágine de esparcimiento y ocio que no defrauda cada año.