En esta confabulación de verano y aversión a la actividad, cuando las neuronas se reblandecen y la conducta disiente cuestionando la lógica en un deseo irrefrenable de tres únicos términos: “sofá” y “cerveza fría” podemos recuperar absurdas bandas sonoras que provienen de una memoria séptica y confusa, que dignifican la palabra absurdo con la que describir este estado de letargo y aturdimiento que se da cuando llega el calor.
A mediados de los 70, la Manhattan Bottling Company of Brooklyn, compañía que se dedica a embotellar su marca de refrescos de café (los coffe soda tan poco popularizados en estos lares) lanzó una especie de vanity o promo del grupo The Fabulous Teardrops bajo el título Manhattan special. Con un llamativo exceso en la semicaricatura del filón italiano, algo paródico y muy extravagante, las letras y la música folk mediterránea son parte de un espectáculo de tonos dadaístas que juega con melodías alegres y baladas de pura fantasía retro-freak.

