Los discos de 78 revoluciones por minuto, los míticos vinilos de 78 RPM, han llevado siendo una reliquia desde hace muchísimas décadas. En las estanterías de nuestros abuelos, permanecieron algunos de los discos hoy considerados vintage. El paso del tiempo suele contribuir a una divinización nostálgica por ciertos artículos que marcaron una época concreta en diversos artes. Entre 1898 y 1950 este tipo de discos que contenían unos tres minutos de duración se popularizó a largo y ancho de todo el mundo. Fue en la década de los 40 en la que la eclosión por este formato alcanzó a todo tipo de géneros hasta que irrumpieron los más conocidos formatos como el long-play o LP microsurco de 33 1/3 RPM y el disco de 45 RPM que todos tenemos presente hoy en día. Aunque poco a poco también vaya perdiendo su estela romántica en detrimento de otros modelos que irán dejando paso a otros más actuales.
Proyecto Great 78 comenzó a digitalizar discos de pizarra de 78 RPM y de 10 pulgadas de diámetro para su preservación, investigación y descubrimiento con la ayuda de George Blood LP, que ha logrado catalogar casi 26.000 títulos que conforman un espectacular play list con el genuino sonido creado a base de goma laca endurecida. Así, y de forma gratuita, cualquiera puede acceder a un sorprendente catálogo que se preserva para que esta música no tan conocida esté disponible para investigadores en un formato en el que pueda ser manipulado y estudiado sin dañar los artefactos físicos. Todo un lujo analógico que despierta la nostalgia en estos tiempos de hartazgo tecnológico.
Podéis acceder a esta maravilla aquí.

