
El guionista Nick Schenk, que escribió ‘Gran Torino’, ha logrado seducir a Clint Eastwood para que regrese a la interpretación. El veterano astro había zanjado su deuda con la actuación con ‘Golpe de efecto’, a las órdenes de Robert Lorenz (con el que mantiene un vínculo profesional desde ‘Los puentes de Madison’), pero el destino tenía una nueva tentativa haciendo doblete tras las cámaras y frente a ellas. ‘Mula’ se basa en el artículo de New York Times ‘The Sinaloa Cartel’s 90-Year-Old Drug Mule’, que versaba acerca de Leo Sharp, un octogenario veterano de la Segunda Guerra Mundial que se convirtió en una «leyenda urbana» después de traficar cientos de kilos de cocaína a los Estados Unidos para el conocido capo “El Chapo” Guzmán. Aquí se llama Earl Stone y parece estar cincelado para la personalidad interpretativa del director a través de ese tipo hosco y estoico con cara de pocos amigos. Cinematográficamente es imposible no aludir a la figura de Walt Kowalski, el protagonista al que también dio vida Eastwood en ‘Gran Torino’, también presentado como un viejales anacrónico, con cínico sentido del humor y políticamente incorrecto que tanto encaja en la raigambre del gran clásico del cine americano.




